Me temo lo peor: Mis gusanos van a morir
Pues al final, gracias a la ayuda de un transeúnte, me hice con unas cuantas hojas de morera. Contento, me dirigí hacia casa para alimentar a mis entrañables gusanitos, a los que imaginaba anhelantes, después de haber tenido que alimentarse durante unas horas con lechuga y hojas de incierto origen.
Cuando abrí la caja de zapatos imaginé por un momento -llamadme sentimental si queréis- que mis gusanos me recibían dando palmas con sus numerosas patitas. "Sí, queridos, aquí está papá con vuestro manjar favorito", fue lo que se me escapó de los labios en ese momento de emoción.
Cuando cerré la tapa llena de respiraderos, me sentí feliz y en paz con el mundo..ni siquiera Jiménez Losantos podría haber enturbiado ese momento.
A las pocas horas, me dirigí de nuevo a la caja, ilusionado ante las perspectiva de ver a mis gusanos satisfechos sobre los restos de las hojas de morera.
Pero, ah, el destino siempre nos depara sorpresas desagradables y, con estupor, comprobé que los pequeños invertebrados no habían probado bocado. Las horas fueron pasando y mis gusanos seguían negándose a comer..¿me habría engañado el transeúnte al inicarme el árbol?, ¿sería un gusanicida, fetichista del nylon?, ¿se habrían acostumbrado mis animalitos al sabor de la lechuga?..Estas fueron algunas de las preguntas a las que, desolado, me vi incapaz de dar respuesta.
Hoy ha amanecido de nuevo, y mis gusanos siguen sin comer. Me temo que, como sigan así, van a morir.




Ignacio dijo
"¿Dando palma con sus numerosas patitas?"
¿A ver si en vez de gusanos de seda lo que estás criando son cucarachas?
4 Mayo 2006 | 12:13 PM