Pues sí, amiguitos: Un alma cándida y bien intencionada me ha regalado dos larvas de gusano de seda y, con ello, ha añadido una nueva fuente de ansiedad a mi ya acongojada existencia. Y es que los pobres gusanos llegaron a casa con un equipaje de sólo dos hojas de morera que ya casi han engullido por completo.

Así pues, ayer me lancé a la calle a la búsqueda de moreras -que, dicho sea de paso, no sabía ni cómo eran con lo que mi única referencia era una imagen que encontré en google- con nulo éxito.

Las horas pasaban, los gusanos apuraban los últimos restos de su alimento y, ante la perspectiva de asistir a su muerte por inanición, he tomado la decisión de alimentarles a base de lechuga. Si a los caracoles les gusta, ¿por qué no a los gusanos de seda?. También les he metido en la cajita otras dos hojas que encontré en la calle y que tienen buen aspecto, aunque no les veo muy entusiasmados por incorporarlas a su dieta.

En fin, tengo el alma en un puño, porque no quiero que se mueran, pero por otra parte, soy incapaz de hallar las hojas que constituyen su alimento natural. Por eso apelo a vuestra ayuda: ¿sabéis si los gusanos de seda pueden vivir comiendo lechuga?, ¿se os ocurre alguna otra alternativa?. Mis gusanos y yo os agradeceremos la información.

Por cierto, mientras yo dedicaba mis esfuerzos a la alimentación de los gusanos, leo la noticia de que 146 millones de niños sufren hambre, según Unicef.

Si también se os ocurre alguna solución para esta tragedia, por favor, decídmelo.